De los agüeros que tuvo don Quijote al entrar de su aldea, con otros sucesos que adornan y acreditan esta grande historia
A la entrada del cual, según dice Cide Hamete, vio don Quijote que en las eras del lugar estaban riñendo dos mochachos, y el uno dijo al otro:
-No te canses Periquillo, que no la has de ver en todos los días de tu vida.
A la entrada del cual, según dice Cide Hamete, vio don Quijote que en las eras del lugar estaban riñendo dos mochachos, y el uno dijo al otro:
-No te canses Periquillo, que no la has de ver en todos los días de tu vida.
Segunda parte, Capítulo LXXIII